Superman

Les queremos contar la historia de un verdadero guerrero, un ejemplo de fuerza, lucha, perseverancia y sobre todas las cosas, AMOR.
Cuando uno ve en Chile nacer a un bebe de 900 gramos, lo primero en lo que piensa es en prematurez extrema, fragilidad y cuidados extremos.
En Uganda la situación es completamente distinta, nos tocó muchas veces vivirlo, pero hay una que nos marcó profundamente, y es la de Superman, un héroe al que le tocó nacer sin capa.
No sabemos porqué y exactamente cuando nació debido a que los registros en el hospital son muy escasos, pero llegando a neonatología nos encontramos con él, un bebé que nació con 900 gramos, el cual debería encontrarse al menos en incubadora y con oxígeno, sin embargo se encontraba en los brazos de una madre desesperada, con oxígeno intermitente, intentando acoplarlo al pecho.
Inmediatamente nos hicimos cargo de él.
Al pesarlo nos dimos cuenta que estaba en 600grs, y al conversar con su madre, nos
enteramos de no había tenido ninguna atención por parte de las matronas del hospital, nadie la ayudaba con la alimentación, ni con la incubadora ni menos con el oxígeno.
A medida que fueron pasando los días, logramos entregarle una atención digna a nuestro amado Superman, le enseñamos al equipo de salud y a su madre que jamás iba a lograr alimentarse por lactancia materna directa, que ella debía extraerse leche y alimentarlo por sonda (lo cual fue un tema, porque ellos pensaban que o se alimentaban o recibían oxígeno, pero jamás las dos cosas juntas)
A medida que fueron pasando los días, fuimos viendo grandes avances, nuestro pequeño
guerrero fue ganando peso, cada vez respondía mejor al oxigeno, y la mama, por primera
vez, comenzaba a sonreír.
Era difícil, porque muchos días sufríamos cortes de luz, donde lo primero que se veía
afectado era el oxigeno, pero el seguía luchando, aguantaba firme, a pesar de que muchos
compañeros no lo lograban.
Los días que no estábamos, era un retroceso para nuestro superman, sin bien iba ganando
peso, cuando nos ausentábamos, el tendía a bajar ya que por distintas razones, carga
laboral o ignorancia, no era alimentado como debía, a pesar de que la madre estaba muy comprometida con el.
En tiempo récord, Superman casi alcanzaba el kilogramo, algo completamente inesperado
para muchos, disfrutaba de horas en apego de su madre e incluso con su padre, cosa que
en Uganda era muy mal visto, ya que ellos se involucraban muy poco en la crianza de los
niños.
Pero lamentablemente, no todas las cosas son como esperamos, y esta historia no tiene
un final feliz.
Por razones circunstanciales, nos tuvimos que ausentar 5 días del hospital.

Él pesando alrededor de 990gramos, con una madre y equipo bien informados y educados
acerca de todos sus cuidados, nos fuimos.
La llegada fue uno de los momentos más duros que nos tocó vivir allá.
Rápidamente nos dirigimos a neonatología a ver a nuestro chiquitín, sin embargo, no
estaba, y tampoco había rastros de él.
Preguntamos incasablemente por él, pero nadie tenía respuestas, hasta que encontramos
su ficha, las últimas atenciones de enfermería registradas eran nuestras, hasta que al final,
salía: MUERTO.
Nada más, dura y cruda palabra, sin fecha, sin hora y sin razones.
Nadie sabía nada, hasta que la única que lamentablemente nos pudo dar respuestas fue
su madre, quien nos dijo que este guerrero, en un profundo corte de luz, no pudo
aguantar la falta de oxígeno.
La pena, rabia e impotencia nos invadió por completo, pero después, nos dimos cuenta
que no podíamos quedarnos con eso, la muerte de Superman no podía ser en vano, tenía
que ser motivación para seguir, para querer hacer cambios reales y seguir con este
proyecto, para que no sigan ocurriendo situaciones así, muertes injustas, completamente
evitables.
Nosotros podemos hacer más, podemos cambiar vidas humanas, y tú también puedes ser
parte de esto.
Superman, SIEMPRE estarás en el corazón de Sindika, y en el de todos los que siguieron tu
lucha.

Fundación Sindika

Sindika significa Puja en Lusoga, el idioma nativo de Uganda. Somos un grupo de matronas que queremos pujar con la mujer africana hacia una atención hospitalaria más digna y de mejor calidad, evitando que las injusticias en este mundo partan desde el momento en que nacemos.

Como mujeres y matronas, sentimos que debemos dejar este mundo mejor de como lo encontramos, a través de lo que sabemos saber, dar vida y cuidar de esta, es por esto que te invitamos a seguir leyendo, conocer un poco más de nosotras, de nuestro proyecto y involucrarte donando o participando como voluntario/a.

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